Para ser leído el Sábado, 27 de agosto de 2016

 

La ofrenda especial de la Escuela Sabática

será recogida el sábado 3 de septiembre de 2016

 

“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas” Salmos 126:5,6.

La República de Mali es un país sin litoral relativamente grande en África noroeste que limita con Argelia por el norte, Mauritania por el oeste, Níger por el este, y Guinea, Costa de Marfil, y Burkina Faso por el sur. El país cubre 1.24 millones kilómetros cuadrados (480,000 millas cuadradas) y tiene una población de aproximadamente 14.5 millones. Además de las lenguas locales tales como el fulani, la lengua nacional oficial es el francés.

Mali fue una vez parte de los tres imperios africanos occidentales que controlaban el comercio trans-sahariano. En su apogeo en los años 1300, el imperio maliense abarcaba un área de aproximadamente dos veces el tamaño de Francia actual y se extendía hasta la costa oeste de África. A finales del siglo XIX, Francia tomó control de Mali, haciéndola una parte de Sudán Francés. Sin embargo, en 1960, Mali se declaró una república independiente. Después de un largo periodo de un sistema unipartidista, un golpe de Estado en 1991 dio paso a la escritura de una nueva constitución.

La economía del país se centra en la agricultura, pesca, y minería; es el tercer productor más grande de oro y sal. Aproximadamente mitad de la población vive bajo el nivel de pobreza internacional de $1.25 dólares americanos por día. Casi el 90 por ciento de las personas son musulmanes (en su mayoría sunitas y ahmadías), aproximadamente el 5 por ciento son cristianos (alrededor de dos tercios de los cuales son católicos romanos), y el 5 por ciento restante profesa creencias animistas indígenas o tradicionales. La constitución de 1991 estableció a Mali como un estado democrático, multipartidista y mantuvo la libertad de religión, la cual el gobierno generalmente respeta.

Hace unos pocos años, la verdad presente entró a Mali bajo la Sociedad Misionera Internacional, Iglesia ASD, Movimiento de Reforma a través de la visita privada del hermano Christian Gadoxor de Gana. Posteriormente, las actividades misioneras en Mali fueron intensificadas cuando la Conferencia General pidió al Pastor Mohammed Inusah, de Benín, dar seguimiento a los interesados. En abril del 2014, él bautizó a las dos primeras almas en Mali, y más personas se han vuelto creyentes y se han unido a la iglesia. La obra es todavía muy reciente en este nuevo campo misionero y por lo tanto necesita tanto vuestras oraciones como vuestro apoyo financiero. Una de las grandes necesidades es un lugar para culto y la sede del campo. Actualmente se está alquilando una casa para los servicios; pero ya que las personas en Mali no valoran las iglesias de casa, un edificio adecuado es muy necesario para el crecimiento de la causa de Dios.

Por otro lado, ya que Mali es dominado por la religión musulmana, a la Conferencia General le gustaría impulsar un esfuerzo concentrado mediante el uso de materiales enfocados y difusión pública para los musulmanes. Por lo tanto, vuestra cooperación es muy importante aquí. No todos pueden viajar a dichos países a trabajar, pero todos pueden apoyar con sus donativos a aquellos que tienen la habilidad y oportunidad de hacerlo. La ofrenda Especial de Escuela Sabática que se recogerá la próxima semana provee la oportunidad perfecta para eso. Mientras consideráis cómo os uniréis con vuestros hermanos creyentes para satisfacer las necesidades de la obra evangélica en Mali, recordad estas palabras inspiradas: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así” (Mateo 24:14, 45, 46, Versión Reina Valera 1960).

“Dios ha hecho a los hombres administradores suyos. Las propiedades que él puso en sus manos son los medios provistos por él para la difusión del evangelio. A los que demuestren ser fieles administradores, les encomendará responsabilidades mayores. Dijo el Señor: ‘Yo honraré a los que me honran’ (1 Samuel 2:30). ‘Dios ama al dador alegre’, y cuando su pueblo le traiga sus donativos y ofrendas con corazón agradecido ‘no con tristeza, o por necesidad’, lo acompañará con sus bendiciones, tal como prometió” (Patriarcas y Profetas, pág. 509).

La rica bendición de Dios atienda vuestro sacrificio para su causa.

 

––Parmenas N. Shirima

Líder de la División Africana

Informe Misionero de Mali

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